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vivir en cohousing tras jubilacion

Afronta la jubilación de la mejor manera, en cohousing sénior

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Todos los datos apuntan a que nuestra jubilación y nuestra calidad de vida no van a ser igual a la de nuestros padres. La administración no va a tener capacidad para prestar la misma calidad asistencial que tiene en la actualidad (y eso que poco a poco van reduciendo prestaciones).

 

Sobre jubilaciones y pensiones son las reflexiones veraniegas que se tornan en largas conversaciones. Aunque las vacaciones de verano invitan al descanso, las tardes estimulan el pensar y reflexionar de forma individual o en tertulia de los temas, asuntos y problemas que nos rondan la cabeza y que nos tienen especialmente sensibilizado. Ya sea durante una partida de mus, una reunión familiar, una comida con amigos, etc… En ese contexto, me he encontrado yo este verano, al igual que otros.

 

Uno de los temas de tertulia que han surgido ha sido sobre el futuro de las pensiones. Qué va a pasar cuando nos llegue la jubilación a la generación de los 60´s y de los 70´s, qué prestaciones sanitarias vamos a tener disponibles y su grado de calidad, qué poder adquisitivo vamos a tener con el importe de la pensión que nos corresponda, cómo vamos a poder mantener nuestro bienestar físico y mental y cómo vamos a poder mantener nuestra independencia, tanto social como económica.

 

El fondo de reserva de jubilación, reducido un 37% entre 2011 y 2014

 

Actualmente según Eurostat (@EU_Eurostat) el número de personas trabajando respecto a las personas jubiladas va a ir descendiendo cada vez más. Antes del 2060 el 30% de la población será mayor de 65 años y la población activa un 12% menor. La situación actual de paro hace que el estado tenga que recurrir a la hucha de las pensiones, reduciendo en un 37% entre 2011 y 2014 el fondo de reserva de jubilación.

 

Si vamos a disponer de más tiempo, sería muy inteligente por nuestra parte poder disfrutar de él. Tener a nuestra disposición servicios, instalaciones, vivienda y actividades que nos hagan la vida más cómoda y sencilla con la que consigamos mantener un buen estado tanto físico y mental, evitando situaciones de exclusión. A medida que nos hacemos mayores, nuestras necesidades van cambiando de forma que unas desaparecen y otras aparecen. Es necesario pues, adaptarse a estas situaciones de forma que nuestros recursos (que se entienden limitados) se utilicen de forma óptima. Envejecer en nuestro hogar es otra de nuestras necesidades, entendiendo como hogar el lugar donde concentramos nuestro espacio de intimidad. Por ello el cohousing sénior aparece como una gran oportunidad para contar con una jubilación feliz.

 

El cohousing es crear ese espacio en el que las personas puedan compartir aficiones, experiencias y conocimientos. Un lugar en que te sientas acompañado, apoyado y arropado por vecinos que tengan tus mismas necesidades. Un hogar en el que los propietarios, manteniendo su privacidad, colaboren entre ellos de forma que puedan prestarse ayuda de forma recíproca cuando lo necesiten.

 

Esto es posible y nuestros vecinos del Norte de Europa lo llevan haciendo desde los años 70, con una gran difusión en EEUU desde los 80. Son comunidades vecinales en las que la independencia económica de los individuos es uno de los pilares sobre los que se desarrollan. Crean lazos de economía colaborativa, mediante la inclusión de todos los individuos en las tareas de funcionamiento del edificio y de las actividades que realizan o que organizan para ellos y para sus vecinos; charlas, conferencias, cursos, etc. Desde Living Cohousing acercamos este estilo de vida a todo aquel que sienta interés en el cohousing con charlas formativas.

 

Dentro del colectivo de personas que están viviendo en el mismo edificio,  quieren aportar sus conocimientos ¿por qué no lo van a poder hacer?  Si hay una persona que es abogad@, por qué no va a asesorar a los vecinos en temas legales y a gestionar los temas de la propia cooperativa, si hay un ingenier@, por qué no supervisa y controla a la empresa de mantenimiento de las instalaciones o bien, por qué no revisa las condiciones de contratación de estas empresas, si hay un médic@, por qué no asesora sobre salud a los vecinos, si hay un profesor@ de Tai Chi, por qué no enseña a las personas que estén interesadas, si hay un electricista, por qué no va a supervisar el trabajo del personal de mantenimiento, etc.

 

En definitiva, el principal objetivo del cohousing es crear una comunidad vecinal con inquietudes y ganas de mejorar su calidad de vida. Seguir activos haciendo cosas y que trabajando en grupo, aprovechan las capacidades y recursos para el beneficio de todos.

 

Esta forma de crear comunidades vecinales colaborativas permite también fomentar la posibilidad de intercambiar vivienda entre vecinos por temporadas (ciudad, costa o sierra), a nivel nacional como internacional, con otros cohousings en el extranjero, formalizar asociaciones de forma que las cooperativas estén representadas con más fuerza frente a las instituciones, etc…

 

Los cohousings permiten abaratar los costes de nuestro día a día sin que ello repercuta en nuestra calidad de vida. Tener viviendas y espacios pensados para las necesidades (actuales y de futuro) del colectivo, poder compartir con más personas aficiones, conocimientos, descargarse de tareas pesadas y sentirse acompañado e independiente.

 

El momento de la jubilación no debe ni tiene que ser un punto de inflexión en el que las personas tengan que olvidar sus conocimientos y experiencias. Como dicen los nórdicos, el oro gris que atesoran las personas mayores con sus vivencias y conocimientos, es un recurso que no se puede despreciar. Si las sociedades caen en ese error están desaprovechando unas capacidades muy valiosas que no son recuperables y que son únicas en cada persona.

 

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